18th Sunday in the Church’s time C Los Angeles, Juillet 30th /31st, 2016

posted Jul 28, 2016, 5:44 PM by German Sanchez   [ updated Aug 5, 2016, 5:06 PM ]

18th Sunday in the Church’s time

Time C

Los Angeles, Juillet 30th /31st, 2016

1st Reading: from the Book of Ecclesiastes 1:2;2:21-23

Psalm : 89(90)3-4,5-6,12-13,14,17

Reading: Letter of Saint Paul to the Colossians 3,1-5.9-11

Gospel: Saint Luke 12,13-21

If we quickly read this Sunday’s Gospel we risk making a mistake and condemning money because it can disturb our peace.

It seems to me that all of the readings of this Sunday invite us to discover the richness we have and to reflect on how we use it.

What is the richness we have?

Each one of us can make a list. We have many riches and very often we are not conscious of thanking God. The Lord has entrusted to us many gifts, qualities and talents, freely and without merit.

I invite you this week to reflect about the richness we have. Make a list and first of all don’t forget to thank God for his generosity.

For my part, I will also make a list.  In the first place I will put the capacity that the Lord gave to me to love others and to accept the love that others share with me. To love and feel that others love you is a great gift from heaven. Thank God. I have other richness. Of course, I have enough money to live and to live with dignity.

Among the richness I will put in the list is the family.

Sometimes we don’t realize that the family is an important richness. Even though our families are not perfect, we are rich when we have one.

I can continue the list of richness that God entrusted to me. But, I want us to reflect also about how we use the gifts that God puts in our hands.

Do we use the love we have in our hearts to be happy and to make those who live around us happy?

Do we know that God loves us and that He gave us a heart to love ourselves and to love others?

The greatest treasure we have is the ability to love.

We should use, every day, the source of love that exists in our hearts. To learn to forgive, to be compassionate with those who suffer, to visit the sick or the lonely, is to live in Mercy.

Pope Francis reminds us often that Christians should be merciful like God the Father.

We have a heart able to love like God loves because we were created as images of God.

The only treasure we should have to develop without fear of losing it is love. Everything will pass but love never will disappear.

Saint John of the Cross said that at the end of the day we will be judged on love.

Then, let us not be afraid to love and to accept the love of others. Let us not hesitate to tell and show others that we love them because of who they are and not because of what they have.

Thank God for all the treasures He has entrusted to us and ask for help to be good administrators.

Amen

Fr. Germán

18º Domingo Tiempo de la Iglesia 

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 31 de julio del 2016

1ª lectura: del libro del Eclesiastés (Cohélet) 1,2;2,21-23

Salmo: 89(90) 3-4.5-6.12-13.14.17

2ª lectura: carta de San Pablo a los Colosenses 3,1-5.9-11

Evangelio: de San Lucas 12,13-21

Si hacemos una lectura rápida del evangelio de este domingo, corremos el riesgo de equivocarnos y condenar al dinero, que puede impedirnos vivir en paz.

Creo que todas las lecturas de este domingo, nos invitan a descubrir las riquezas que poseemos y a reflexionar sobre la forma cómo las utilizamos.

¿Cuáles son las riquezas que poseemos?

Cada uno puede hacer una lista. Tenemos muchas riquezas y frecuentemente, no estamos suficientemente conscientes para agradecer al Señor. Sin mérito y gratuitamente, el Señor nos ha confiado muchos dones, cualidades y talentos.

Los invito esta semana a reflexionar sobre todas las riquezas que poseemos. Hagan una lista y sobre todo, no olviden agradecer al Señor por su generosidad.

Por mi parte, yo también haré una lista. En primer lugar, colocaré la capacidad que el Señor me ha dado para amar a los demás y aceptar el amor que los otros comparten conmigo. Amar y sentirse amado es un gran regalo del cielo. Gracias Señor. También poseo otras riquezas materiales. Es claro, nada me falta para vivir dignamente.

Entre las riquezas que colocaré en la lista está la familia.

A veces no nos damos cuenta de la riqueza que representa la familia. A pesar de que nuestras familias no son perfectas, somos ricos cuando tenemos una.

Podría continuar la lista de riquezas que el Señor me ha confiado. Pero, quisiera que reflexionáramos también, sobre la manera en cómo utilizamos los dones que el Señor ha puesto en nuestras manos.

¿Utilizamos el amor que hay en nuestro corazón para ser felices y para hacer felices a quienes están alrededor de nosotros?

¿Sabemos que Dios nos ama y que nos dio un corazón para que nos amemos y para que amemos a los demás?

El tesoro más grande que poseemos es la capacidad de amar.

Debemos utilizar, todos los días, la fuente de amor que hay en nuestro corazón para aprender a perdonar, para sentir compasión por los que sufren, para visitar a los enfermos o a las personas solas, en definitiva, para vivir la misericordia.

El Papa Francisco nos recuerda frecuentemente, que los cristianos debemos ser como Dios Padre, misericordiosos.

Tenemos un corazón capaz de amar como Dios ama porque fuimos hechos  a su imagen.

El único tesoro que debemos acrecentar, sin miedo a perder es el amor. Todo pasará pero el amor nunca desaparecerá.

San Juan de la Cruz decía que al final de la vida seremos juzgados sobre el amor.

Entonces, no tengamos miedo de amar y de dejarnos amar. No dudemos en decir y mostrar con actos, a las personas que están alrededor de nosotros, que las amamos por lo que son y no por lo que poseen.

Gracias Señor por los tesoros que nos has confiado y ayúdanos a administrarlos bien.

Amen.  P. Germán
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