PENTECOST A LA, June 11th/12th, 2011

posted Jun 10, 2011, 11:42 AM by Fr. German Sanchez

PENTECOST

 Time A

Los Angeles, June 11th/12th, 2011

1st Reading: from the Acts of the Apostles 2,1-11

Psalm : Ps 103(104)1.24.29-30.31.34

2º Reading: from the1st  letter of Saint Paul to the Corinthians 12,3b-7.12-13

Gospel: according to John 20,19-23

 

Today we celebrate the coming of the Holy Spirit into the world and the birth of the Church.

The Liturgy reminds us that the Holy Spirit came to bring peace and to allow humanity to live in unity.

The Church was born with the coming of the Holy Spirit upon the disciples. Until the end of the world, the light and the strength of the Holy Spirit will assist the Church in building world peace and unity.

The sacrament of Baptism is the first sacrament which we receive in the Church, and which is the first visible sign by which we announce to the world the presence of the Holy Spirit. Baptism reminds us of the fundamental equality that exists between all men and women. We are all baptized in the same font. Men, women, rich, poor, Latinos, Asians or Europeans, we were all cleansed by water of the same baptism, we all received the same Spirit and we all formed the same Body, the Body of Christ,

We know that selfishness, pride and excessive individualism lead to division and that the fruits of the Holy Spirit, which are “love, joy, peace, patience, kindness, goodness, faithfulness, gentleness, self-control”. (Ga 5,22-23) lead to unity and respect for others.

In this world where war, divisions, conflict and separations are growing, we are sent to build peace and unity. We have been baptized for that. The mission of the Church is to announce that men and women should allow themselves to be inspired, illuminated, and guided by the Spirit of God who prompts them to live in unity, having respect for their differences.

On that day of the first Pentecost in Jerusalem, the Jews were left bewildered “because each one heard the apostles speaking in his own language”. Act 2,6. This small detail reminds us that God respects our differences. It would have been easier to speak one language for all to understand. But, if we speak different languages, it is for us to remember and realize that in communication we must pay attention to the other.

We are all different and words do not have the same meaning in all cultures.

Let us not be afraid of living our Baptism. The world needs men and women who allow themselves to be animated by the Spirit of God, so as to build peace and unity, respectful of their differences.

Let us not be afraid of bearing witness to a unified, fraternal and joyous community, so that the world will discover that the action of the Holy Spirit leads to peace and unity.

Amen.  

Fr. Germán

PENTECOSTES

Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 12 de junio del 2011

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11

Salmo : Ps 103(104)1.24.29-30.31.34

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pablo a los Corintios 12,3b-7.12-13

Evangelio: de San Juan 20,19-23

 

Hoy celebramos la venida del Espíritu Santo al mundo y el nacimiento de la Iglesia.

La liturgia nos recuerda que el Espíritu Santo vino al mundo para traer la paz y para permitir a la humanidad vivir en la unidad.

La Iglesia, que nació con la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos, está encargada, hasta el fin del mundo, de anunciar y de ayudar a la humanidad a construir la paz y la unidad con la ayuda, la luz y la fuerza  del Espíritu Santo.

El sacramento del bautismo que es el primer sacramento que recibimos en la Iglesia y que es el primer signo visible por medio del cual le anunciamos al mundo la presencia del Espíritu Santo, nos recuerda la igualdad fundamental que existe entre todos los hombres y mujeres del mundo. Todos somos bautizados en la misma pila bautismal. Hombres, mujeres, ricos, pobres, latinos, asiáticos o europeos, todos somos desalterados por las aguas del mismo bautismo, todos recibimos el mismo Espíritu y todos formamos el mismo Cuerpo, el Cuerpo de Cristo.

Sabemos que el egoísmo, el orgullo y el individualismo desmesurado conducen a la división y que los frutos del Espíritu Santo que son “caridad, alegría, paz, paciencia, servicio, bondad, confianza en los demás, dulzura y control de sí mismo” (Ga 5,22-23) llevan a la unidad y al respeto de los demás.

En este mundo en el cual la guerra, las divisiones, los conflictos y las separaciones entre los hombres se multiplican, los bautizados y la Iglesia son enviados  a construir la paz y la unidad. Hemos sido bautizados para eso y la misión de la Iglesia es de anunciar a la humanidad que no será feliz si los hombres y las mujeres no se dejan inspirar, iluminar y guiar por el Espíritu de Dios que nos empuja a vivir en la unidad y en el respeto de nuestras diferencias.

El día del primer pentecostés en Jerusalén, los judíos quedaron desconcertados “porque cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma”. Hech 2,6. Este pequeño detalle nos recuerda que Dios respecta nuestras diferencias. Hubiera sido más sencillo hablar un solo idioma que todos comprendan. Pero, si hablamos diferentes idiomas es para recordarnos y para que nos demos cuenta que en la comunicación hay que poner cuidado en el otro ya que todos somos diferentes y las palabras no tienen el mismo significado en todas las culturas.

No tengamos miedo de vivir nuestro bautizo. El mundo necesita hombres y mujeres que je dejen animar por el Espíritu de Dios para construir la paz y la unidad en el respeto de las diferencias.

No tengamos miedo de dar testimonio de una comunidad unida, fraternal y alegre para que el mundo descubra que la acción del Espíritu Santo conduce a la paz y a la unidad.

Amen

    P. Germán
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