PENTECOST LA, May 19th/18th, 2013

posted May 17, 2013, 4:02 PM by German Sanchez   [ updated May 20, 2013, 5:15 PM ]

PENTECOST

Los Angeles, May 19th/18th, 2013

1st Reading: of the Book of the Acts of the Apostles 60,1-6

Psalm: Ps. 104 :1,24,29-30,31,34  

2º Reading: letter of Saint Paul to the Romans 8,8-17

Gospel: Saint John 14:15-16,23b-26


On this feast of Pentecost, the Feast of the birthday of the Church, I propose to reflect on the text of the Acts of the Apostles, the letter of St. Paul to the Romans, and the Gospel of St. John that we proclaim this Sunday to define what the Church is.

I deeply believe that the Church is a community of men and women, inspired by the Spirit of God, in the search for Truth.

The Church is a community of men and women. The Acts of the Apostles and several texts of the New Testament consistently say that the disciples of Christ are used to getting together in a community of men and women sharing the same faith. Since the beginning of Christianity, one of the essential characteristics of those who follow Christ is belonging to and living in a community.

It is impossible to live in union with Christ without being part of a community; the Church is the Body of Christ present in the world. It is just illusory to live one’s faith alone, in selfishness, or as a tourist, that is to say, as someone who goes from one community to another to hear a little here and a little there. In no way does such practice correspond to the wish of Christ for his disciples. The Church is a community of men and women, enlightened and guided by the Spirit of God.

The second essential feature of the Church is that she is inspired by the Spirit of God. In the text of his letter to the Romans, that we proclaim today, St. Paul says to the Christians: "the Spirit of God dwells in your hearts." We are part of God's family. We are the brothers and sisters of Jesus. The Feast of Pentecost reminds us that the Spirit of God descends upon us the disciples of Christ to gather us together and to send us into the world.

As disciples of Christ, we need to proclaim and bear witness to the universal bonds of love that Jesus came to teach us. In the Church, there are men and women of all nations, of all cultures and all backgrounds because of the presence of the Spirit of God who dwells in our hearts. Every time we get together to pray, to meditate, to announce, to share and to celebrate, the Church invokes the Holy Spirit.

Whenever the Church, and our communities are enlightened and guided by the Holy Spirit, we are being true disciples of Christ and true messengers of the Gospel. The Church is a community of men and women, inspired by the Spirit of God in the search for Truth.

The third essential feature in the definition of the Church is her search for Truth. We are all searching for Truth and no person or community can say, believe, or assume to have all of the Truth. Christ said that He is the Truth. If we trust in His Word, we need to humbly acknowledge that no one can claim to own all of the truth. Together in the Church and in community, Christians seek to be enlightened and guided by the Holy Spirit in their search for Christ who is the Truth, the Life and Happiness.

Happy Feast of Pentecost and let's be proud of being part of this community called the Church which, inspired by the Holy Spirit, is searching for Truth.

Amen.  Fr. Germán

PENTECOSTÉS

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 19 de mayo del 2013

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 60,1-6

Salmo: 103(104)1.24.29-30.31.34  

2ª lectura: carta de San Pablo a los Romanos 8,8-17

Evangelio: de San Juan 14,15-16.23b-26

En esta  Fiesta de Pentecostés, ¡Fiesta de la Iglesia!, les propongo  reflexionar sobre  el texto de los Hechos de los Apóstoles a carta de San Pablo a los romanos y el Evangelio de San Juan que proclamamos este domingo para definir la Iglesia.

Yo creo profundamente que la Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, inspirados por el Espíritu de Dios, en la búsqueda de la Verdad.

La Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres. Los Hechos de los Apóstoles y varios textos del Nuevo Testamento nos dicen, con insistencia, que los discípulos de Cristo tienen la costumbre de reunirse en comunidad. Hombres y mujeres que comparten la misma fe. Desde el inicio del Cristianismo, una de las características esenciales de quienes han seguido   a Cristo, es el hecho de pertenecer y  vivir en comunidad. Nadie puede vivir unido a Cristo,  si  no está integrado a una comunidad, a la Iglesia que es el Cuerpo de Cristo presente en el mundo. Vivir la fe como una persona aislado, egoísta o en calidad de turista, es decir, como alguien que va de una comunidad a otra para escuchar  un poco de aquí y otro poco de allá, es solo una ilusión.   De ninguna manera, esa práctica corresponde al deseo de Cristo para  sus discípulos. La Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, iluminados  por el Espíritu de Dios. La segunda característica esencial de la Iglesia, es la  de ser inspirada   por el Espíritu d Dios. En el texto de la carta de San Pablo a los Romanos, que proclamamos este domingo, Pablo le dice a los cristianos: "el Espíritu de Dios habita en sus corazones". Nosotros somos parte de la familia de Dios. Somos hermanos y hermanas de Jesús. La  Fiesta de Pentecostés nos recuerda que el Espíritu de Dios desciende sobre los discípulos de Cristo para reunirlos y para enviarlos al mundo. En tanto que discípulos de Cristo, debemos proclamar y dar testimonio de la fraternidad universal que Jesús vino a enseñarnos. En la Iglesia hay hombres y mujeres de todas las naciones, de todas las culturas y de todos los orígenes,  gracias a la presencia del Espíritu de Dios que habita en nuestros corazones y que es el mismo para  todos y en todas partes. La Iglesia invoca al Espíritu Santo  cada vez que se reúne para orar, para meditar, para anunciar, para compartir y para festejar. Cuando la Iglesia, nuestras  comunidades y los cristianos nos dejamos iluminar y  guiar por el Espíritu Santo, somos auténticos discípulos de Cristo y verdaderos mensajeros de la Buena Nueva.

La Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, animados por el Espíritu de Dios, en la búsqueda de  la Verdad.

La tercera característica esencial en la definición de la Iglesia que yo les propongo, es la búsqueda de la Verdad. Todos buscamos la Verdad y ninguna comunidad, ni nadie puede afirmar, creer o presumir que posee la Verdad. Cristo nos dijo que Él es la Verdad. Si creemos en su Palabra, debemos reconocer humildemente que nadie puede pretender poseer, apropiarse o retener  la palabra de Cristo. Reunidos en la Iglesia y en comunidad,  los cristianos tratamos de dejarnos iluminar y guiar por el Espíritu Santo para buscar a Cristo que es la Verdad, la Vida y la Felicidad. Feliz Fiesta de Pentecostés y sintámonos orgullosos de formar parte de esta comunidad que se llama la Iglesia y que, inspirada  por el Espíritu Santo, busca la Verdad. Amén  P. Germán
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