PENTECOST Liturgical Year A LA, June 8th 2014

posted Jun 4, 2014, 3:57 PM by German Sanchez   [ updated Jun 4, 2014, 5:42 PM by St Sebastian Catholic Parish ]

PENTECOST Liturgical Year A

Los Angeles, June 8th 2014

1st Reading: of the Book of the Acts of the Apostles 2:1-11

Psalm: Ps. 104 :1,24,29-30,31,34  

2º Reading: 1st letter of Saint Paul to the Corinthians  12:3b-7.12-13

Gospel: Saint John 14:15-16,23b-26

After Jesus’ death, the disciples were afraid and they shut the doors of their hearts and their homes.

Jesus comes into their midst to give them the Holy Spirit, to give them his peace and to send them on a mission. Today we celebrate the feast of Pentecost. Today the Church, the Christian community, receives the Holy Spirit so that she can unlock her doors, receive peace, and be sent on her mission.

When we are alone, when the difficulties, problems, and the ill-will of others trouble us, fear takes over and we close the doors of our hearts, of our homes, and of our communities.

The risen Christ is familiar with our reaction when faced with fear. He gives us the Holy Spirit who brings peace into our hearts and sends us on mission.

The feast of Pentecost reminds us that we are not alone in the world. The first fruit of the Holy Spirit’s presence in our hearts, in our Church, in our communities, and in our world is the peace of God.

The Christian, the community, or the Church that lets itself be led by the Spirit of God, is a Christian, community, or Church that is not afraid of the world and that lives in peace.

When the peace of God is in our hearts, we are not afraid to open the doors and windows of our hearts, our homes, and our communities. Suspicion, racism, selfishness, and wars are the result of fear. When we fear others, when our communities fear society, when our nations fear others, we use weapons and we show our fear through our aggression. Peace disappears from our relationships and we cut ourselves off from dialogue, understanding, and tolerance.

On the feast of Pentecost, Jesus comes to tell the world: Fear not. Open wide the doors of your hearts so that the peace that comes from God can come into your lives and enliven your relationships.

Today is the feast of confidence: God is with us, and the peace of God is given to us by the light and the power of the Holy Spirit.

All the baptized, the confirmed, and those that are nourished by the Word of God and by the Body and Blood of Christ, are sent into the world to be missionaries endowed with confidence, tolerance, and understanding.

We must tell the world that the presence of the Holy Spirit in our world helps us leave our fears behind so that we can open the doors of darkness and so that we can live in confidence, in fellowship, in forgiveness, and in the peace of God.  Our Churches are adorned with red. The fire of the Holy Spirit is here to set our communities ablaze with the fire of confidence, tolerance, forgiveness, and peace.

After the feast of Pentecost we are sent into the world. Like Christ’s disciples after they received the Holy Spirit, we are sent to announce the peace of God.

We can set aside our fears in order to go into places where darkness keeps men and women from coming out themselves. We have the peace of God in our hearts and in our communities and we must share it with all men and women of good will. The Spirit of God is with us, the peace of God is in our hearts and we are the messengers of God to announce this Good News to all creation. Happy Pentecost Day, may peace be with you and be not afraid, for the Holy Spirit is here.  

Amen. Fr. Germán

PENTECOSTÉS  Año Litúrgico A

Los Ángeles, 8 de junio del 2014

1ª lectura: de los Hechos de los Apóstoles 2,1-11

Salmo: 103(104)1.24.29-30.31.34  

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 12:3b-7.12-13

Evangelio: de San Juan 14,15-16.23b-26

Después de la muerte de Jesús en la cruz, los discípulos tenían miedo. Cerraron las puertas de su corazón y de su hogar. Jesús se hace presente en medio de ellos, para hacerles transmitirles el Espíritu Santo. Para darles la paz y enviarlos en misión. Hoy celebramos la Fiesta de Pentecostés.
 
La Iglesia, la comunidad cristiana recibe hoy el Espíritu Santo para abrir sus puertas, para recibir la paz y para ser enviada en misión. Cuando nos sentimos solos, cuando las dificultades, los problemas y la maldad de los demás nos perturban, el miedo nos invade y cerramos las puertas de nuestro corazón, de nuestros hogares y de nuestras comunidades. Cristo resucitado conoce nuestra reacción ante el miedo. Él nos guía mediante el Espíritu Santo. Nos ofrece paz en nuestro corazón y que nos envía en misión.
 
La Fiesta de Pentecostés nos recuerda que no estamos solos en el mundo. El primer fruto de la presencia del Espíritu de Dios en nuestros corazones, en nuestra Iglesia y en nuestro mundo, es la paz que viene de Dios. El cristiano, la comunidad, la Iglesia que se deja guiar por el Espíritu de Dios es un cristiano, una comunidad y una Iglesia que no tiene miedo del mundo y vive en paz. Cuando la paz de Dios está en nuestros corazones, no sentimos miedo al abrir nuestros corazones, nuestro hogar y nuestras comunidades.
 
La desconfianza, el racismo, el egoísmo y las guerras, son el resultado del miedo. Cuando tenemos miedo a los demás, cuando nuestras comunidades tienen miedo de la sociedad, cuando nuestras naciones tienen miedo de las otras, es entonces que utilizamos las armas, manifestando nuestro miedo a través de la agresividad y de la violencia. La paz se desvanece de nuestras interacciones para bloquear el diálogo la comprensión y la tolerancia.
 
En la Fiesta de Pentecostés, Jesús viene a decirle al mundo: No tengan miedo. Abran las puertas de su corazón para que la paz que viene de Dios, invada su vida, les guíe y conduzca en sus interacciones con los demás. Hoy es la Fiesta de la confianza. Dios está con nosotros y nos envía su paz mediante la luz y la fuerza del Espíritu Santo.

Todos los bautizados, confirmados y los que se alimentan con la Palabra de Dios, con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, han sido enviados al mundo para ser misioneros de confianza, de tolerancia, de comprensión.

Nosotros debemos decirle al mundo que la presencia del Espíritu Santo en nuestro mundo, nos guía para salir de nuestro miedo, para abrir las puertas de nuestra confianza. El Espíritu Santo nos ayuda a vivir con confianza, en fraternidad, en el perdón, en la Paz de Dios. Nuestras Iglesias están decoradas de rojo, porque el fuego del Espíritu Santo abraza nuestras comunidades con el fuego de la confianza, la tolerancia, el perdón, la paz. Después de la fiesta de Pentecostés, seremos enviados al mundo, como los discípulos de Cristo. Después de haber recibido el Espíritu Santo, seremos enviados a todos los lugares en los cuales las tinieblas impiden a los hombres y mujeres salir de ellos mismos.
 
Tendremos la guía y la paz de Dios en nuestro corazón y deberemos compartirla con todos los hombres y mujeres de Buena Voluntad. Dios está con nosotros. La paz de Dios está en nuestro corazón y somos los misioneros de esta Buena Nueva para la Creación entera. Feliz Fiesta de Pentecostés, que la Paz esté con ustedes y no tengan miedo porque que el Espíritu Santo está aquí.
Amén  P. Germán
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