Presentation of the Lord A LA, February 1st / 2nd, 2014

posted Feb 6, 2014, 5:33 PM by German Sanchez
Presentation of the Lord Time A

Los Angeles, February 1st / 2nd, 2014

1st Reading: the book of Malachi 3:1-4

Psalm :23(24)7,8,9,10

2º Reading: Letter to the Hebrews 2,14-18  

Gospel: Saint Luc 2:22-40

 

The Church often uses the symbol of light to speak of Christ and the baptized. Christ is the light of the nations and the baptized are invited to recognize His presence, to follow Him and to be a light for others.

Recognize the presence of Christ.

Simeon and Anna had been waiting for the coming of the Messiah. When Mary and Joseph presented baby Jesus in the temple, Simeon and Anna recognized the presence of God in that child.

God often comes before us in a discreet and humble way without making much noise. It’s necessary to wait for the coming of the Lord in order to discover God’s presence in the small details of everyday life.

God speaks in the silence of our hearts and He is present every time someone needs our help, our friendship or our love. God is love and where there is love, there is God.

This week, let’s try to discover the presence of God in our lives. Let's open our eyes and ears to see the image of God and to hear His Word in everyday life.

Following Christ.

Christ is the light that illuminates and comforts those who follow him. When we discover the presence of Christ in our lives the Lord invites us to follow Him.

Those who allow the light of Christ to enlighten and comfort them always walk guided by God. Christ shows us the way. Jesus invites us to leave the darkness of selfishness and indifference so that He can enlighten us with the light of Love

This week, if we follow Christ enlightened by the love of God , we will live better with our brothers and sisters.

Being a light for others.

Those who discover the presence of Christ in their lives and allow Him to be their guide become a light for others. When the light of Christ enlightens our words and our actions, we become a light for others. Our way of life helps others to discover the beauty in their own lives. The joy that produces the light of Christ in our lives is transmitted to those who meet us.

The darkness of suffering, division, selfishness and evil disappear from our lives, and the lives of our brothers and sisters, when we allow the light of Christ to enlighten our hearts and when we are willing to be light for others.

This week, the liturgy invites us to discover the light of Christ in our lives, to follow Christ and to be a light for our brothers and sisters.

Amen.

Fr. Germán

Presentación del Señor

Año Litúrgico A

Los Ángeles 2 de febrero del 2014

1ª lectura : del Libro de Malaquías 3,1-4

 Salmo : 23(24)7.8.9.10

2ª lectura : de la carta a los Hebreos 2,14-18

Evangelio: San Lucas 2,22-40

 

El símbolo de la luz es frecuentemente utilizado  por la Iglesia cuando hablamos de Cristo y de los bautizados.

Cristo es la luz de las naciones y los bautizados estamos invitados a reconocer su presencia, a seguirlo y a ser luz para los demás.

Reconocer su presencia.

Simeón y Ana esperaban la llegada del Mesías. Cuando María y José presentaron al Niño Jesús en el Templo, Simeón y Ana reconocieron en ese niño la presencia de Dios.

Frecuentemente Dios se presenta delante de nosotros de una manera discreta, humilde y sin hacer mucho ruido. Debemos vivir en la espera de la llegada del Señor, para descubrir en los pequeños detalles de la vida cotidiana, la presencia de Dios.

Dios nos habla en el silencio de nuestro corazón. Él se presenta frente a nosotros, cada vez que alguien necesita nuestra ayuda, nuestra amistad, o nuestro amor. Dios es amor y en donde hay amor, ahí está Dios.

En esta semana, tratemos de descubrir la presencia de Dios en nuestra vida. Abramos los ojos y los oídos para ver la imagen de Dios,  para escuchar su Palabra en la vida de todos los días.

Seguir a Cristo.

Cristo es la luz que ilumina y reconforta aquellos que lo siguen. Cuando descubrimos la presencia de Cristo en nuestra vida, el Señor nos invita a seguirlo.

Aquellos que se dejan iluminar por Cristo y que se dejan reconfortar por la luz del Señor, caminan siempre guiados por Él. Cristo nos muestra el camino. Jesús nos invita a abandonar las tinieblas del egoísmo y de la indiferencia, para iluminarnos con la luz del Amor.

En esta semana, busquemos  seguir a Cristo, iluminados por el amor de Dios para vivir mejor con nuestros hermanos y hermanas.

Ser luz para los demás.

Aquel que descubre la presencia de Cristo en su vida y que se deja guiar por Él, se transforma en luz para los demás. Cuando la luz de Cristo ilumina nuestras palabras y nuestros actos, nos convertimos en luz para los demás. Nuestra manera de vivir ayuda a los demás, a descubrir la belleza en sus vidas. La alegría que la luz de Cristo produce en nuestra existencia se proyecta  hacia aquellos con quienes compartimos nuestra existencia.

Las tinieblas del sufrimiento, de la división, del egoísmo y del mal, desaparecen de nuestra vida y de la vida de nuestros hermanos, cuando permitimos que la luz de Cristo ilumine nuestro corazón y cuando aceptamos ser luz para los demás.

En esta semana, la liturgia nos invita a descubrir la luz de Cristo en nuestra existencia, a seguir a Cristo y a ser luz para nuestros hermanos y hermanas.

Amen

P. Germán
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