Sunday of Lent Year C Los Angeles March 23rd /24th 2019

posted Mar 21, 2019, 9:22 AM by St Sebastian Catholic Parish

 Sunday of Lent

Year C

 Los Angeles March 23rd /24th  2019
1st Reading: of the Book of Exodus 3,1-8a.13-15

Psalm : 102 (103) 1-2.3-4.6-7.8.11

Reading:1st Letter of Saint Paul to the Corinthians 10,1-6.10-12

Gospel: Saint Luke 13,1-9

Reading the Gospel of this third Sunday of Lent, I had the impression of watching the news on television.

A tower collapsed in Jerusalem and killed eighteen people. The army of Pilate who massacred a group of Galileans.

We listen to news like this and we watch accidents, massacres, catastrophes every day.

And we have the temptation, like the people who were with Jesus to look for someone or something to blame.

We all have answers ready to respond to all the evils that happen.

If a building falls, we say that the culprits are the architects and builders who used cheap materials to make savings and have a little more profit. If it is an accident, we say that this happens because people do not respect traffic laws. Worse still, sometimes we accuse God as responsible for our evils. What happens to someone is a punishment from God or a test that the Lord sends to help that person to grow or God wants it to be so.

Jesus says that we are wrong with these interpretations.

God never wishes evil to anyone and never sends suffering to help us grow or to punish us.

We are all exposed to natural laws, to the fragility of our human condition and to the evil that exists in the world. Both believers and atheists, we are all going to die and run the risk of getting sick or being victims of an accident. Faith is not a life insurance or a protection against evil.

Instead, Jesus says that faith should help us to be responsible, that we should put aside everything that is against the law of love and that we should take advantage of God's patience.

Responsible. There is no point in accusing Pilate of the death of these innocent people. It is much better to ask ourselves what we can do to avoid: violence in our families, places of work that become battlefields, people that we kill with our language when we have fun inventing stories about others to maintain our conversations.

We are responsible for much evil around us.

We must change behavior. We must put aside all that is opposed to the Law of Love. It is urgent that Love be transformed into the engine of all our relationships so that we respect creation and all our brothers and sisters.

Let's not waste time. Today, let us accept forgiveness and commit ourselves to building fraternity around us.

God is patient and expects us to produce fruits. This Lent is one more year that God offers us to use all the gifts he has put in our hands. Our hearts are filled with the love of God and the Lord expects us to use that love to live better and help others to live joyfully and peacefully.

God does not want suffering, he does not like evil. He wants us to live in peace and counts on us to finish creation that He entrusted to us. It is urgent. Do not close your ears to the voice of the Lord. Amen.

Fr. Germán

3er Domingo de Cuaresma

Año litúrgico C

Los Ángeles, 24 de marzo del 2019
1ª lectura: del libro del Éxodo 3,1-8ª. 10.13-15

Salmo: 102(103) 1-2.3-4.6-7.8.11

2ª lectura: 1ª carta de San Pablo a los Corintios 10,1-6.10-12

Evangelio: de San Lucas 13,1-9

Leyendo el Evangelio de este tercer domingo de Cuaresma, tuve la impresión de observar el noticiero en la televisión.

Una torre que se desploma en Jerusalén y mata diez y ocho personas. El ejercito de Pilatos masacrando a un grupo de Galileos.

Estas noticias las escuchamos y las observamos todos los días en los noticieros. Accidentes, masacres, muertos, catástrofes, etc.

Y tenemos la tentación, como la gente que estaba con Jesús, de buscar un culpable.

Todos tenemos respuestas preparadas para responder, a todos los males que suceden.

Si se cae un edificio,  decimos que los culpables son los arquitectos y constructores, que utilizaron materiales baratos, administrando el dinero para obtener un poco más de ganancia. Si se trata de un accidente, decimos  que eso sucede porque la gente no respecta las leyes de tráfico. Peor todavía, a veces acusamos a Dios, como responsable de nuestros males. Lo que te sucedió es un castigo de Dios, o una prueba que el Señor te envía para ayudarte a crecer, o Dios quiso que así fuera.

Jesús dice que estamos equivocados con esas interpretaciones.

Dios nunca desea el mal a alguien. Nunca envía sufrimientos para ayudarnos a crecer, o castigarnos.

Todos estamos expuestos a las leyes naturales, a la fragilidad de nuestra condición humana y a la maldad que existe en el mundo. Tanto creyentes como ateos, todos vamos a morir y corremos el riesgo de enfermarnos, o ser víctimas de un accidente. La fe no es un seguro de vida, o una protección contra el mal.

En cambio, Jesús dice que la fe debe ayudarnos a ser responsables, que debemos dejar al lado todo lo que está en contra de la ley del amor y que debemos aprovechar de la paciencia de Dios.

Responsables. Para nada sirve acusar a Pilatos de la muerte de esas personas inocentes.  Es mucho mejor preguntarse, sobre lo que podemos hacer,  para evitar que haya violencia en nuestras familias, que nuestros lugares de trabajo se conviertan en campos de batalla, que matemos gente con nuestra lengua, cuando nos divertimos inventando historias sobre los demás, para mantener nuestras conversaciones.

Somos responsables de mucho mal alrededor de nosotros.

Debemos cambiar de comportamiento. Debemos dejar a un lado todo lo que se opone a la Ley del Amor. Es urgente que el Amor se transforme en el motor de todas nuestras relaciones, para que respetemos la Creación y a todos nuestros hermanos y hermanas.

No perdamos tiempo. Hoy mismo, aceptemos perdonar y comprometámonos en la construcción de la fraternidad alrededor de nosotros.

Dios es paciente y espera que produzcamos frutos. Esta Cuaresma es un año más que Dios nos ofrece, para que hagamos producir todos los dones que ha puesto en nuestras manos. Nuestros corazones están llenos del amor de Dios y el Señor espera que utilicemos ese amor, para vivir mejor, para ayudar a los demás a vivir alegres y en paz.

Dios no quiere el sufrimiento, no le gusta el mal. Desea que vivamos en paz y cuenta con nosotros, para que terminemos la Creación que empezó y nos ha confiado. Es urgente. No cierren sus oídos a la voz del Señor Amen.

P. Germán
Comments