The Body and Blood of Christ C, June 5TH—6TH 2010

posted Jun 4, 2010, 3:50 PM by Fr Germán Sanchez   [ updated Jun 4, 2010, 4:05 PM ]

The Body and Blood of Christ

Time C

Los Angeles, June 5TH—6TH   2010

1st Reading: from the Book of Genesis 14,18-20

Psalm : 109(110)1.2.3.4

2º Reading: from the Letter of St Paul to the Corinthians 11,23-26

Gospel: Saint Luke 9,11b-17

 

This Sunday when we celebrate the Body and Blood of Christ and to better understand the Eucharist significance and the mission of all baptized, that form part of the body of Christ here on earth, we can meditate on the text of the book of Genesis that we had as our first reading.

From this reading we can conclude that: 

-        The Eucharist is thanksgiving

-        The Eucharist is sharing

The Eucharist is thanksgiving

Abraham just finished conquering his enemies and the grand priest Melchizedek takes bread and wine to give thanks to God.

God accompanies and guide us in the struggle against the evil the same way as he did with Abraham.

The enemy that prevents us from living a peaceful and happiness is sin, better said, all that keep us away from God, everything that prevents us to love God and our brothers.

Every day of our existence we are confronting with this combat against evil, against sin, with the enemy that separates us from God and puts us against each other.

Every day, or at least every Sunday, we stop everything to give thanks to God.  Like Melchizedek and Abraham we celebrate thanksgiving, the Eucharist to be thankful to our Lord (the word Ευχαριστία in Greek means thanksgiving).

Before of each Eucharist, we could make a list that we unite to the bread and wine that the priest offer in the offertory, to give thanks for the good that life offers us.  Thanksgiving to God for all the victories and all the progress made during the week in the love of God and our brothers and sisters.

The Eucharist is sharing

The book of Genesis tells us that after giving thanks to God the grand priest Melchizedek, Abraham offers the tenth of everything he had received.

The Gospel tells us that Jesus, before multiplying the bread and fish to nourish the crowd, tells to his disciples: Give them some food yourselves

We received the Eucharist as food and the Eucharist sends us to share what God gives us with those who needs it and with the Christian community that permits us to receive the sacraments and to grow in faith.

The Eucharist reminds us the mission of all the baptized, the mission of the body of Christ, to share.  God shares with us his Son to teach us to share with our brothers and sisters and with the Church.

Saint Paul reminds us in his letter to the  Corinthians that Jesus, after giving thanks, took bread and wine to give to his disciples.  The Eucharist is the action of sharing and thanksgiving.

Amen.

Fr. Germán



El Cuerpo y la Sangre de Cristo

Año Litúrgico C

Los Ángeles, el 5 y 6 de junio 2010

1ª lectura: del libro del Génisis 14,18-20

Salmo: 109(110)1.2.3.4

2ª lectura: de la carta de San Pablo a los Corintios 11,23-26

Evangelio: de San Lucas 9,11b-17

 

En este domingo en el que celebramos el Cuerpo y la Sangre de Cristo y para comprender mejor el significado de la Eucaristía y la misión de todos los bautizados que formamos el Cuerpo de Cristo en la tierra, podemos meditar basados el texto del libro del Génesis que tuvimos como primera lectura.

De esa lectura podemos concluir que:

-        La Eucaristía es acción de gracias

-        La Eucaristía es compartir

La Eucaristia es acción de gracias.

Abram acaba de vencer a sus enemigos y el Sumo Sacerdote Merquisedec, toma pan y vino para darle gracias a Dios.

El Señor nos acompaña, nos guía y nos ayuda en la lucha contra el mal como lo hizo con Abram.

El enemigo que nos impide vivir en paz y felices es el pecado, es decir todo lo que nos aleja de Dios, todo lo que nos impide de amar a Dios y a nuestro prójimo.

Todos los días de nuestra existencia estamos confrontados a este combate contra el mal, contra el pecado, contra el enemigo que nos separa de Dios y que nos pone a unos contra los otros.

Todos los días, o al menos todos los domingos, paramos todo para darle gracias al Señor. Como Melquisedec y Abram celebramos una acción de gracias, una Eucaristía para agradecer al Señor (la palabra Ευχαριστία en greco quiere decir acción de gracias).

Antes de cada Eucaristía, podemos hacer la lista que vamos a unir al pan y al vino que el sacerdote presenta en el momento del ofertorio, para dar gracias a Dios por todos los bienes que nos da en la vida. Dar gracias a Dios por todas las victorias y todos los progresos hechos en la semana en el amor hacia Dios y hacia nuestros hermanos.

La Eucaristia es compartir.

El libro del Génesis nos dice que después de la acción de gracias del Sumo Sacerdote Melquisedec, Abram ofrece el diezmo de todo lo que había recibido.

El Evangelio nos dice que Jesús, antes de hacer la multiplicación de los panes y de los peces para alimentar a la multitud, dice a sus discípulos: “Denles ustedes de comer”.

Recibimos la Eucaristía como alimento y ella nos envía a compartir lo que Dios no da con aquellos lo necesitan y con la comunidad cristiana que nos permite recibir los sacramentos y crecer en la fe.

La Eucaristía nos recuerda la misión de todos los bautizados, la misión del Cuerpo de Cristo, el compartir. Dios comparte con nosotros su Hijo para enseñarnos a compartir con nuestros hermanos y con la Iglesia.

Cuando compartimos reconocemos y agradecemos a Dios por todo lo que Él nos da.

San Pablo nos recuerda en su carta a los Corintios que Jesús después de haber dado gracias, tomó el pan y el vino para dárselo a sus discípulos. La Eucaristía es acción de gracias y compartir.

Amén.

P. Germán
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