The Holy Family’s Feast A Dec. 26th, 2010

posted Dec 25, 2010, 7:21 PM by Fr. German Sanchez

The Holy Family’s Feast

Time A

Los Angeles, December 26th, 2010

1st Reading:  the book of Sirach 3,2-6.12-14

Psalm :127(128)1-2.3.4-5

2º Reading: from the letter of Saint Paul to the Colossians 3,12-21 or 3,12-17

Gospel: Saint Mathew 2,13-15,19-23

 

We have just celebrated the birthday of Jesus and now the Church invites us to reflect on the family.

We all know the importance of the family in the formation of the individual. We have all been marked by the education and by the example received in our families. The Church calls the family the “domestic church” because we receive and nurture our faith in the family. And thanks to the family we learn to pray and love God and our fellow man.

Today I would like for us to take a few minutes to be mindful of the importance of the family in society. I invite you to pray for all families that are having difficulties living together.

When God sent His Son into the world, He gave Him a family so as to confirm the fundamental importance of the existence of a family in the formation of all men and to consecrate our families which are the place in which we receive the values that prepare us for life.

In the family we learn to love, to pray, to respect each other, and to work and live in society. We are thankful to the Lord for our families. We pass on to our children the joy of gathering in family and the importance of defending the family in all situations that may destroy or fracture it.

This Sunday’s Gospel reminds us that Joseph, Mary and the Child saw themselves obliged to leave their country because of the threatening political situation. They lived as many emigrants live. Even today there are families that leave their country because of economic or political difficulties. Even today there are families that are separated or destroyed because of problems that could have been resolved so as to avoid that children grow up deprived of their family.

Let us ask ourselves if we do all that is possible day by day  to unite our family so that other families around us will be able to take advantage of  its stability and of its peace.

In the families where love, peace and faith are part of daily life, happy children grow, capable of working and leading tomorrow in justice and love.

Let us pray for our families and pray for all families in difficulties. Let us pray that society will respect and protect the rights of the family so that the future will be built on solid pillars that are the united and happy families. 

Amen

Fr. Germán

Fiesta de la Santa Familia

Año Litúrgico A

Los Ángeles 26 de diciembre del 2010

1ª lectura : del Libro del Eclesiástico (Sirácide) 3,2-6.12-14

 Salmo : 127(128)1-2.3.4-5

2ª lectura: de la carta de St Pablo a los Colosenses 3,12-21 o 3,12-17

Evangelio: San Mateo 2,13-15.19-23

 

Acabamos de celebrar el nacimiento de Jesús y sin tardar, la Iglesia nos invita a reflexionar sobre la familia.

Cada uno sabe la importancia de la familia en la formación de la persona. Todos hemos sido marcados por la educación y por el ejemplo recibido en nuestras familias. La Iglesia llama a la familia Iglesia doméstica porque en la familia recibimos la fe y gracias a la familia aprendemos a orar y a amar a Dios y a los demás.

Hoy quisiera que tomáramos algunos minutos para tomar consciencia de la importancia de la familia en la sociedad y para que oremos por todas las familias que tienen dificultades para vivir juntos.

Cuando Dios envió a su Hijo al mundo, le dio una familia para afirmar la importancia fundamental en la formación de todo hombre de la existencia de una familia y para consagrar nuestras familias que son el lugar en el cual recibimos los valores que nos preparan para la vida.

En la familia aprendemos a amar, a orar, a respetar a los demás, a trabajar y a vivir en sociedad.

Agradezcamos al Señor por nuestras familias. Transmitamos a los niños y a los jóvenes la felicidad de reunirse en familia y la importancia de defender la familia de todas las situaciones que puedan destruirla o separarla.

El Evangelio de este domingo nos recuerda que José, María y el niño se vieron obligados a dejar su país a causa de la situación política. Ellos vivieron como muchos emigrantes. Hoy todavía hay muchas familias que dejan su país a causa de las dificultades económicas o políticas. Hoy todavía hay familias que son separadas o destruidas por problemas que podrían arreglarse para evitar que los niños crezcan privados de una familia.

Preguntémonos si hacemos todo lo que está a nuestro alcance para que nuestra familia esté cada día más unida y para que las familias alrededor de nosotros puedan aprovechar de estabilidad y de paz.

En las familias en donde se respira amor, paz y fe crecen niños felices capaces de trabajar y de gobernar mañana con justicia y amor.

Oremos por nuestras familias y oremos por todas las familias en dificultad, oremos para que la sociedad respete y proteja los derechos de la familia para que el futuro se construya sobre los pilares sólidos que son las familias unidas y felices.

Amen

   P. Germán
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