THE HOLY TRINITY A, June 18th/19th, 2011

posted Jun 16, 2011, 10:04 AM by Fr. German Sanchez

THE TRINITY FEAST

 Time A

Los Angeles, June 18th/19th, 2011

1st Reading: from the book of Exodus 34,4b-6.8-9

Psalm : book of Daniel 3,52-56

2º Reading: from the1st  letter of Saint Paul to the Corinthians 13,11-13

Gospel: according to John 3,16-18

 

On this feast of the Holy Trinity, I invite you to take time to reflect on the sign of the cross that we usually make every time we enter a church and each time we start or finish a prayer.

 

First of all, I invite you to take time to make, consciously and peacefully, a very nice sign of the cross on your whole body.

 

In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit.


We begin with the Father and place Him in our head, where intelligence resides. The Father is the One who is above all. The Father is the One who shows his love for Creation by sending his Son and the Holy Spirit to teach us how to love and know Him. The Father created us and created the universe for us. His glory is to see all of his creation come back to Him.

 

The Son is the One who is like us. He has a body like ours and so the sign of the cross is placed vertically down our body.

 
The Son came to teach us to love the Father and to love one another. The Son shows us the path that leads to the Father and gives us the example we should follow to live in peace and joy.

 

The Son gave himself up for us and feeds us with His Body and Blood so that gradually we become like Him, the sons and daughters who go to the Father.


The Holy Spirit is the One that we place
across our body to express that He motivates us to open ourselves to others and to all Creation.

 

The Spirit of God is inside us to prevent us from isolating ourselves.

 

The Holy Spirit enlightens and guides us so that we can follow the example of the Son in "charity, joy, peace, patience, service, kindness, trust in others, gentleness and self-control "(Ga 5, 22-23). These are the gifts of the Spirit which can become the engines powering our relationships.

 

The Holy Spirit is the presence and the action of God in our lives and in the world.

 
We make the sign of the cross on our whole body to express that we want to be involved in the Trinity.

 We make the sign of the cross to express our wish to enter into the relationship of the Father and the Son and the Holy Spirit as each of us is loved by the Father, saved by the Son, and guided by the Spirit.

 
Let's make a good sign of the cross on our
whole body to express that we are in the Trinity and the Trinity is in us.

 
In the name of the Father and the Son and the Holy Spirit.

Amen. 

Fr. Germán

LA TRINIDAD

Año Litúrgico A

Los Ángeles, el 19 de junio del 2011

1ª lectura: del libro del Exodo 34,4b-6.8-9

Salmo : del libro de Daniel 3,52-56

2ª lectura : de la 1ª carta de San Pablo a los Corintios 13,11-13

Evangelio: de San Juan 3,16-18

 

En esta fiesta de la Trinidad, los invita a tomar algunos instantes para reflexionar al Signo de la cruz que tenemos la costumbre de hacer cada vez que entramos en una iglesia o cada vez que comenzamos o que terminamos una oración.

 

Antes de todo, los invito a tomar el tiempo de hacer, de una manera consciente, tranquilamente y sobre todo nuestro cuerpo un signo de la cruz bien bonito.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Comenzamos con el Padre y lo colocamos en nuestra cabeza, ahí en donde se encuentra la inteligencia. El Padre es Aquel que está encima de todo. El Padre es Aquel que manifiesta su amor por la creación al enviarnos al Hijo y al Espíritu Santo para que nos enseñen a amarlo y a conocerlo.

 

El Padre nos creó y creó el universo por nosotros y su gloria consiste en ver a toda la creación regresar a El.

El Hijo es Aquel que es como nosotros. El tiene un cuerpo como el nuestro y por eso en el signo de la cruz lo colocamos a lo largo de nuestro cuerpo.

 

El Hijo vino para enseñarnos a amar al Padre y a amarnos unos a otros. El Hijo nos muestra el camino que nos lleva hacia el Padre y  nos da el ejemplo que debemos seguir para vivir en paz y alegres.

 

El Hijo se entregó por nosotros y  nos alimenta con su Cuerpo y su Sangre para que poco a poco seamos como El, hijos e hijas que van hacia el Padre.

 

El Espíritu Santo es Aquel que situamos de un lado al otro de nuestro cuerpo para manifestar que El nos empuja a abrirnos a los demás y hacia toda la creación.

 

El Espíritu de Dios está en nosotros para evitar que nos encerremos en nosotros mismos.

 

El Espíritu Santo nos ilumina y nos guía para que podamos seguir el ejemplo del Hijo y para que “la caridad, la alegría, la paz, la paciencia, el servicio, la bondad, la confianza en los demás, la dulzura y el control de sí mismo” (Ga 5,22-23) que son los dones del Espíritu sean los motores de nuestras relaciones.

El Espíritu Santo es la presencia y la acción de Dios en nuestra vida y en el mundo.

 

Hacemos el signo de la cruz sobre todo nuestro cuerpo para manifestar que deseamos estar envueltos en la Trinidad.

Hacemos el signo de la cruz sobre todo nuestro cuerpo para manifestar que deseamos entrar en la relación que existe entre el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo ya que cada uno de nosotros es amado por el Padre, salvado por el Hijo y guiado por el Espíritu.

 

Hagamos un signo de cruz bien bonito sobre nuestro cuerpo para manifestar que estamos en la Trinidad y que la Trinidad está en nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Amen

    P. Germán
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