THE HOLY TRINITY C LA, May 25th/26th, 2013

posted May 26, 2013, 8:16 AM by German Sanchez

THE HOLY TRINITY C

Los Angeles, May 25th/26th, 2013

1st Reading: of the Book of the Proverbs 8,22-31

Psalm: Ps. 8:4-5.6-7.8-9  

2º Reading: letter of Saint Paul to the Romans 5,1-5

Gospel: Saint John 16:12-15


On this Feast of the Holy Trinity, the Church proposes some readings that can help us understand our participation in the life of God, in the Trinitarian life.

The Father, the Son and the Holy Spirit, the Trinity we celebrate today, are three different persons who are one God because the love they share is so intense and real that they are bound together as one.

Today’s liturgy teaches us that we are part of this union; we are part of the Trinity.

You and I and all creation are part of the Love of God and the Trinitarian life of God under two conditions:

If we let the Holy Spirit enliven us, and

if we let the Holy Spirit guide us to the Truth


If we let the Holy Spirit enliven us:

On the day of our baptism it was, we or our parents, who recognized and accepted the Spirit of God in our lives. On the day of our confirmation we said to the community that we wanted to commit to the Church and to the world with the help of the light and strength of the Holy Spirit. Every time we receive a sacrament such as the Eucharist or Reconciliation we are renewing that commitment and that wish to let ourselves be enlivened by the Holy Spirit.

If we are in the Trinity and if we let the Holy Spirit enliven us and the Body of Christ feed us, then we shall let the Holy Spirit guide us to the Truth.

To the Church and to the world the most important challenge is respect for the Truth. We cannot say, as many of our contemporaries believe, that each one has his or her own truth. We must allow the Holy Spirit to guide us to the Truth. We must accept with humility that all men and women of this world are walking on in search of the Truth.

The Truth is not a relative concept that can be changed from one country to another, from one culture to another, or from one civilization to another.

The Truth is a person called Jesus and, as part of the Trinity, he is also Love.

Where there is Love, there is God.

Where there is Love, there is Truth.

If we let the Spirit of God guide us we will walk to the Truth, to Love, to God.

Values such as honesty, justice, forgiveness, service to others, fraternity... all of them can help us determine whether our words and deeds are on the path of Truth or if we are moving away from God, away from Love.

Happy Feast of the Trinity. Let’s be enlivened by the Spirit of God, let’s be guided by the Holy Spirit to the Truth, to Love and to happiness.

Amen. 

Fr. Germán

LA TRINIDAD

Año Litúrgico C

Los Ángeles, 26 de mayo del 2013

1ª lectura: del libro de los Proverbios 8,22-31

Salmo: 8,4-5.6-7.8-9  

2ª lectura: carta de San Pablo a los Romanos 5,1-5

Evangelio: de San Juan 16,12-15

En esta  Fiesta de la Trinidad, la Iglesia nos propone unas lecturas que nos ayudan a comprender nuestra participación en la Vida de Dios, en la Vida Trinitaria.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, la Trinidad que celebramos hoy, son tres personas distintas  que forman un solo Dios. El Amor que comparten es tan intenso y tan verdadero que están fusionadas una en la otra.

La liturgia nos dice hoy que nosotros participamos en esta unión, que nosotros hacemos parte de la Trinidad.

Toda la creación, ustedes y yo  participamos en el Amor de Dios y en la Vida Trinitaria de Dios bajo dos condiciones:

Si nos dejamos vivificar por el Espíritu Santo y

Si aceptamos que el Espíritu Santo nos guíe hacia  la Verdad.

 

Si nos dejamos vivificar por el Espíritu Santo:

El día de nuestro bautismo nosotros, o nuestros padres reconocen y aceptan que el Espíritu de Dios está en nuestra vida. El día de la confirmación  profesamos,  ante  la comunidad, que deseamos  comprometernos en la Iglesia y en el mundo, teniendo como base  la ayuda de la luz y de la fuerza del Espíritu Santo. Cada  vez que recibimos un Sacramento como la Eucaristía, la Reconciliación,… renovamos ese compromiso y ese deseo de dejarnos vivificar por el Espíritu Santo.

Si formamos parte de  la Trinidad,  si nos dejamos vivificar por el Espíritu Santo y si nos alimentamos con  el Cuerpo de Cristo, debemos aceptar que el Espíritu Santo nos guíe hacia la Verdad.

Uno de los  desafíos más importantes para la Iglesia y para el mundo es el respeto a  la Verdad. No podemos decir, como muchos de nuestros contemporáneos creen, que cada uno tiene su verdad. Debemos dejarnos guiar por el Espíritu Santo hacia la Verdad. Debemos aceptar una cierta humildad para afirmar que todos los hombres y las mujeres de este mundo están en búsqueda  de la Verdad, en camino hacia la Verdad.

La Verdad no es un concepto relativo que puede cambiar de un país al otro o de una cultura a otra o de una civilización a otra.

La Verdad es una persona y se llama Jesucristo.  Esa persona está en la Trinidad y es el Amor.

En donde hay Amor, Dios está presente. En donde hay Amor, la Verdad está presente.

Si nos dejamos guiar por el Espíritu de Dios caminaremos hacia la Verdad, hacia el Amor, hacia Dios.

La honestidad, la justicia, el perdón, el servicio a los demás, la fraternidad,… son valores que nos ayudan a determinar si nuestras palabras y nuestros actos están en el camino hacia  la Verdad, o si nos estamos alejando de Dios, del Amor.

Feliz fiesta de la Trinidad.  Dejémonos vivificar por el Espíritu de Dios y dejémonos guiar por el Espíritu Santo hacia la Verdad, hacia el Amor, hacia la felicidad.

Amén  

P. Germán
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